Bienvenidos a la casa de muñecas


15 de enero, 20 h.
Bienvenidos a la casa de muñecas
(Welcome to the Dollhouse)

USA, 1995, 85 min.
Dirigida por Todd Solondz
Interpretada por Heather Matarazzo (Dawn Wiener), Victoria Davis (Lolita), Christina Brucato (Cookie), Christina Vidal (Cynthia), Siri Howard (Chrissy)
Guión de Todd Solondz
No recomendada para menores de 13 años


RECOMENDACIÓN DIDÁCTICA:


Edad: alumnos mayores de 16 años, padres, profesores, orientadores.
Áreas: Tutoría, Educación para la Ciudadanía, Ética, Escuela de Padres.
Temas: comunicación entre iguales, autoestima, acoso escolar, toma de decisiones.


ARGUMENTO:

Dawn Wiener es una niña de 11 años, la mediana de tres hermanos, que realiza estudios primarios en Nueva Jersey. En ocasiones odiada, insultada y rara vez comprendida, Dawn intentará mostrar su cara más feliz ahora que empieza su pubertad. Sin embargo para Dawn, la vida es casi siempre siniestra, la de antes como niña y la de ahora como adolescente, hasta el punto que le resulta desagradable. Sin embargo parece disfrutar del dolor y la humillación contemplando en vano sus romances frustrados.


DATOS DE INTERÉS:

- Se trata de la segunda película dirigida por Todd Solondz, cuyo tercer trabajo fue la excelente y cruda Happiness.

- El título nos remite a la famosa novela de Ibsen. Salvando las distancias, ambas protagonistas padecen en su propia carne la frustración que generan los convencionalismos sociales. Su director ha mostrado siempre un marcado interés por la obra del escritor noruego (véase Happiness).

- Obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance de 1996.

- Se engloba dentro del grupo de películas de bajo presupuesto propias del llamado
cine independiente americano.


SUGERENCIAS PARA EL DEBATE:

- El director nos muestra una cara nada amable de la adolescencia. Frente a los tópicos sociales que existen sobre este grupo de edad, Todd Solondz construye un retrato descarnado sobre los miedos y esperanzas en los que se asienta la identidad del adolescente y, a su vez, reflexiona sobre la implacable máquina social que empequeñece y embrutece con sus estereotipos.

- Solondz no deja títere con cabeza. Nadie sale bien parado, pese al tono cómico con el que se edulcora la crudeza de lo que sucede en cada escena.

- En cierta escena la protagonista interpela a Lolita, su acosadora: “¿Por qué me odias?”. Y ésta le responde: “Porque eres fea”.

- Los personajes no tienen desperdicio y el director no tiene piedad con ellos al retratarlos. Desde Mark y su pasión por la tecnología como protección contra la timidez y las relaciones sociales, pasando por la protagonista, que sabiéndose fea e inadaptada, sueña con pertenecer al Club de Gente Especial, de los llamados ganadores del sueño americano.

- En relación al tema de la comunicación, lema del Ciclo, la película subraya la adolescencia como un terreno baldío, donde las sirenas del universo adulto devienen un sueño no sólo irrealizable sino también perverso. Dawn quiere comunicarse con sus iguales, parecerse a ellos. Desprecia a quienes se separan de la normalidad, los perdedores. Busca un espacio desde el que ser normal y querida.

- Un tema no tan secundario en la película es el acoso escolar y familiar, condensado especialmente en la figura de Dawn, la protagonista. La cinta contiene suficientes escenas que ilustran a la perfección este hecho y sus consecuencias. Aún así, la reacción de Dawn resulta atípica. En vez de replegarse, adopta las conductas y referentes culturales de sus acosadores, contemplados a sus ojos como ideales de una vida feliz.


WEBS DE APOYO:

- Ficha didáctica (doc).
- Los 400 golpes o más.
- Atrapados en la casa de muñecas.


OTRAS PELÍCULAS
(que abordan temas como el universo de la adolescencia o, en concreto, el acoso escolar):

- Fucking Amal, Lukas Moodysson (1998)
-
Thirteen, Catherine Hardwicke (2003)
-
Cobardes, José Corbacho y Juan Cruz (2008)
-
Supersalidos, Greg Mottola (2007)
-
Barrio, Fernando León de Aranoa (1998)
-
Ghost World, Terry Zwigoff (2001)
-
Chicas malas, Mark S. Waters (2004)
-
El club de los poetas muertos, Peter Weir (1989)


APUNTES DIDÁCTICOS

- Se trata de una película no recomendada para menores de 13 años. Aún así, si queremos trabajar con profundidad los diversos temas que aborda, se aconseja visionarla con alumnos de 16 años en adelante.

- Igualmente podría proyectarse en Escuelas de Padres, con el fin de reflexionar acerca de los problemas de la adolescencia.


MATERIAL AUDIOVISUAL
(Se recomienda no ver estos vídeos antes de ser proyectada la película)



52 comentarios:

sarae dijo...

Tengo que gritar Ahhhhhhhhhhh. Que te parecería si te dicen: "mañana voy a tu casa a violarte"; además,te lo dicen en inglés y encima tienes 11 años.Visceral,sórdida,cruel y no apta para menores. Bueno,por dárnoslas de cultos se puede comentar que la película es un conjunto de arquetipos lllevados al extremo e inmersos en una gran metáfora que plasma la insatisfacción existencial del ser humano y que puede enseñarnos a respetar al diferente.

¿Pero hay alguien tan desgraciado?. Hoy, casi todos los niños llevan o han llevado aparato, los dentistas hacen su agosto, gracias a la búsqueda generalizada de la perfección. Hay alumnos gordos,bajos,altos, con granos,lo raro es encontrar alguno guapo. Esta parodia llevada al extremo ante la que no sabes si reir o llorar, es poco realista.

Me parece poco didáctica,¿cuál puede ser la moraleja que capten los niños?,no te pongas aparatos hasta que cumplas los cuarenta, todos los feos también son estúpidos, estupidez y barrios bajos son dos palabras que van unidas...

O esta otra, ese es el futuro que pueden esperar los feos:la soledad.

Pues yo contestaría con un refrán muy castizo: " siempre hay un roto para un descosio".

Sara E.Millán Paredes

Anónimo dijo...

la verdad es que ser el hermano "mediano" es difícil... en este caso todo es una pesadilla: el contexto familiar, el contexto escolar... ver la película ¡ no ! ha estado bien eso si un poco extrema.

Inés López

Anónimo dijo...

la verdad es que ser el hermano "mediano" es difícil... en este caso todo es una pesadilla: el contexto familiar, el contexto escolar... ver la película ¡ no ! ha estado bien eso si un poco extrema.

Inés López

Anónimo dijo...

La película es desesperante. No me explico como puede aguantar tanto esa criatura.Los profesores no se dan cuenta de nada, a pesar de las pintadas tan evidentes en su taquilla.La madre, es mala madre, torpe, egoísta...El padre, sinplemente no existe. Nadie se da cuenta de lo que está pasando...
Creo que toda esa situación, de no darse nadie cuenta de la gravedad de lo que está pasando, es un recurso cinematográfico, es como una caricatura de la realidad. Los adultos en nuestro mundo, completamente miopes a la realidad de los pequeños, cada uno en su mundo.
La película ha dado lugar a muchos comentarios, entre las compañeras, y madres,al dia siguiente de verla.

Anónimo dijo...

La película es desesperante. No me explico como puede aguantar tanto esa criatura.Los profesores no se dan cuenta de nada, a pesar de las pintadas tan evidentes en su taquilla.La madre, es mala madre, torpe, egoísta...El padre, sinplemente no existe. Nadie se da cuenta de lo que está pasando...
Creo que toda esa situación, de no darse nadie cuenta de la gravedad de lo que está pasando, es un recurso cinematográfico, es como una caricatura de la realidad. Los adultos en nuestro mundo, completamente miopes a la realidad de los pequeños, cada uno en su mundo.
La película ha dado lugar a muchos comentarios, entre las compañeras, y madres,al dia siguiente de verla.
Firmado: Maria Teresa Claver Romero

Elena Torres Bautista dijo...

Se invierte el mito de la niña mona americana, llena de los típicos sueños americanos, que siempre termina bien.
Muestra la cara más despiadada de la adolescencia, sin escrúpulos. Pero lo que llama la atención es que se da todo lo más desagradable que podemos encontrar a la vez.
Llevan los personajes al extremo, hasta el punto de hacerlos tan estravagantes que parecen caricaturas de sí mismos. Pero aún siendo un mundo esperpéntico, la única rechazada es la protagonista. Vaya.
Creo que esta historia deja un sabor de lo más desagradable en la boca, sin encontrar argumento alguno que suavice la acidez y amargura que se te queda.
Particularmente, no me gusta, como alguna compañera ha comentado ya, para utilizar en el aula.

Elena Torres Bautista

Anónimo dijo...

la verdad es que la película no ha sido demasiado aleccionadora en cuanto al tratamiento del asunto supuestamente principal en principio que era el del acoso escolar. Primero porque pese a que en un principio ésa pudiera ser la base arguemental, la obra va derivando poco a poco hacia las vivencias más o menos tristes de una niña que se siente fuera de lugar allí donde está. En su casa, en el centro escolar por ser fea y un poco petarda , la verdad. También se vislumbra la historia de un joven compañero que representa esa expresión que tanto gusta a los psicólogos escolares "familia desestructurada" y que parece justificar cualquier acto de indisciplina y vandalismo.

Entretenida en algunos momentos, demasiado clara o frívola en otros: "te voy a violar" que soltó el angelico y ella le preguntaba que a ver si iba a ser o no...En fin.
Pero con todo creo que s epueden extraer algunos fragmentos donde se desarrolla la problemática del acoso escolar para proyectarlo en el aula y debatir o intentar concienciar sobre ello.

José Muñiz Rodríguez

Adela dijo...

Aunque la película es dura, no me parece tan cruel como comentan la mayoría de los compañeros.

Creo que el director se preocupa por "suavizarla", en cierto sentido, a través de la música, que es humorística y desmitificadora y con escenas como las del "dulce angelito" de la hermana pequeña, que es indudablemente un personaje cargado de crítica.

Llamaría la atención sobre lo fácil que es pasar del lenguaje de la crueldad al de la ternura, sobre todo en el mundo inseguro de la adolescencia. Pero también en otros mundos, cuando reina la pasión. (Esto no es políticamente muy correcto, ¡no?)

Las escenas amorosas entre Dawn y su potencial violador me parecen brutales, pero también tiernas e ingenuas y creo que están llenas de poesía.

Un abrazo a todos.
Adela Pérez Álvarez

Soni dijo...

Desde luego esta película tiene en común con la obra de Ibsen “Doll´s House” la acidez aunque el tono humorístico y caricaturesco, la música y los diálogos atenúan este rasgo.

El tema principal a mi parecer vuelve a ser el difícil tránsito de la niñez a la adolescencia –con todo lo que ello implica: intriga-desconocimiento del sexo, deseo de aceptación por parte de la comunidad (popularidad, belleza), sueños y fantasías propias de la edad (amores inalcanzables), incomprensión familiar (comunicación nula) y en este caso además, acoso escolar.

Podemos apreciar el retrato irónico que Todd Solondz hace de la familia americana: Los miembros de la misma son caricaturas, lo cual viene a aumentar lo esperpéntico del panormama. Me recuerda a tantas películas americanas que se ríen de esta imagen idealizada de la familia. Véase por ejemplo el caso de “American Beauty”, a saber: padre calzonazos madre neurótica e hijos desequilibrados. Por cierto que en Américan Beauty la hija es animadora (¿alguien ve la serie “Héroes”? –la adolescente también es animadora….ufff!). En “Miss Little Sunshine” la protagonista quiere ser niña prodigio, se presenta a un concurso de cante y baile… ¿no recuerda a la repelente hermana Missy? En nuestra película, Dawn ansía ser la más “popular” del colegio, por supuesto. La verdad es que uno se pregunta ¿qué les pasa a los americanos?

La escuela todo son arquetipos: Brandon -el matón (al que se le compadece un poco según avanza la película), el amigo marginado Ralphy, y ¿qué decir del equipo directivo de la escuela? Totalmente ciego y absurdo (como todos los adultos) que culpa a Dawn - a la víctima, en lugar de poner medidas para con los verdugos (¿ficción o realidad?).

Para acabar y como guinda (el autor no deja títere con cabeza) de la película está la ironía de la excursión a Disneylandia (una América infantil e idealizada) que completa el patético final de Dawn, cantando casi se diría de manera forzada para imitar a los niños de la escuela que la acompañan. ¿Se puede ser más mordaz? Habría que explicar a los alumnos toda esta parafernalia americana antes de su visionado. Estaría bien ver antes una película “made in America” y luego ver esta otra. Sería interesante ver las diferencias que captarían los alumnos.


Sonia Núñez Sánchez

Anónimo dijo...

La pelicula del juves pasado me gustó mucho. Refleja bastante bien lo que puede ser el acoso entre escolares y compañeros y me hace pensar lo agobiado que en ocasiones puede estar algun alumno nuestro y nosotros sin percibirlo y darnos cuenta.
Desgraciadamente tambien refleja una relacion entre cariño-belleza(la madre hacia la hija pequeña)que, gracias a Dios y a mi juicio, no es del todo real.
Por otro lado, tambien se ve la capacidad de reacción de la protagonista, buscando su hueco en el mundo.
En deficitiva, es hoy por hoy, la peli que me ha dejado mejor recuerdo de las vistas hasta ahora.
Saludos.
MARIA DOLORES VALERO DIEZ.

Gloria Mª Aceituno Simancas dijo...

En líneas generales me ha gustado. Aunque se sale un poco de los límites de la realidad.
Creo que refleja la realidad vivida por muchos chicos y chicas, aunque me da la sensación de que han querido utilizar la temática del acoso pasando, por alto (de forma intencionada) las posturas de los adultos que rodean a la niña. Y es que creo que, aunque es un tema muy real y actual, no creo que los adultos ignoremos al 100% esa situación, por lo menos de la forma en la que se muestra en esta película…vamos es que en esta película parece que no va con ellos… Sí es cierto que muchos de nosotros ignoramos muchas de las experiencias de nuestros niños y jóvenes, ciertos matices “bajo cuerda” que se nos ocultan por los motivos que sean, pero de ahí, hasta el punto en el que se llega en la película… Parece cómico. Me da la sensación que es la forma burlesca, irónica, mordaz, de decir que “no nos enteramos de nada”, por muy al día que queramos estar, o parezcamos estar.
Hay ciertos momentos de la película en los que el realismo se transfigura en irrealidad. Casi un esperpento.
Dado el mundo en el que vivimos, no me atrevería a afirmar rotundamente algo, pero sinceramente, el que un chico te diga que te va a violar… te puede hacer gracia o te puede dar pánico… pero presentarte tú misma a la cita… no me parece normal, teniendo en cuenta que a Dawn se le presenta (en ciertos momentos) como una chica inteligente, …bueno, ya no estoy segura. ¿Podría ser la forma de plantear que la pobre está hasta el gorro, y esa experiencia que se le presenta “impuesta” podría ser la salida del pozo oscuro?
¿O es que nos quieren hacer creer que ella puede pensar: “A ver, ¿qué remedio queda…?…Esta será otra más que me toca tragar…”
Sinceramente no sé dónde está la gracia. Yo, no habría jugado con ese tema en la película, la violación es algo demasiado serio, y creo que no debe servir de jocosidad. Se puede y se DEBE denunciar, sí, pero de otras formas
¿Que puede darse esta situación?, pues, a lo mejor,… Quizá se está denunciando con ello la falta de todo, y como no, la falta de información y una adecuada educación sexual. También es cierto que con esa edad todo se confunde, recordemos que Dawn le decía al chico después que ella “no podía ser su novia”, ósea que ella pensaba que primero era la “violación” y después el noviazgo….Vale, admitimos barco como animal de compañía…
También me parece un poco fuera de lo normal que secuestren a la hermana pequeña, y pasen ese “calvario”

Es como si quisiera aparentar que es una película seria y de pronto no pudiera evitar los toques de humor, la sátira…. Me recuerda a un amigo que se pone muy serio para contar algo y después no puede evitar ponerse en evidencia, diciendo algo gracioso, llegando a ser grosero, y que muchas veces llega a desentonar en la conversación, al que a veces le llegamos a decir “Te has pasado, ¿no?…”

La familia de Dawn, se puede resumir en un “Te quedas sin postre”…y te quedas sin vivir entre una familia donde la comprensión y la comunicación sea el pan de cada día. Todos podemos tener un día malo, pero pobre chica…
Pobre dawn, que más podía pasarle, ser ignorada, maltratada psicológicamente, ver a tu hermana todo el día con el tutú dando vueltas a tu alrededor recordándote lo hermosa que es su vida, enamorarte de un proyecto de ídolo juvenil, … Ah sí,…tener que ir a Disney Land, para rematar la faena. Sí, es bueno que la hipocresía se muestre tal como es.
Maestros, maestras, papás, mamás,…no hay nada mejor que Disney para olvidar ( o no querer ver) que nuestros niños viven acosos a diario, que nuestros chicos ya experimentan juegos sexuales, que pueden ser crueles y villanos, o débiles y pasivos, malvados o inocentes…
Exigimos inocencia, a unos chicos que están más que sobre-informados sobre, …digamos ¿TODOS LOS TEMAS…?

Lo que más me ha gustado de esta película es que es reflejo de aquellas cosas que se nos escapan de las manos y de las que dejamos que se nos escapen. Pero…¿de verdad estamos tan ciegos?
¡Qué horror!

Dawn, fuera caricaturas, representa a muchos chicos y chicas de carne y hueso. No lo olvidemos.


Gloria María Aceituno Simancas

Anónimo dijo...

La película me ha parecido un poco cruda,pero aunque se han exagerado algunas situaciones,todas se podrían producir en la realidad,y de hecho yo creo que se dan con cierta frecuencia.El rechazo a los menos agraciados,o a los menos capaces es algo que podemos observar algunas veces.Yo creo que la clave de como se siente la protagonista,tiene mucho que ver el como es tratada por sus padres ,o mejor dicho el como es ignorada por sus padres,los cuales solo prestan atención a sus otros dos hijos.A partir de ahí es normal que la chica se pueda sentir así de mal,además le hacen aparecer más fea de lo que es,y lo peor no es que lo sea o no sino que se lo hacen creer.

Creo que siempre los padres debemos estar atentos a las necesidades de los hijos y los profesores podíamos ayudar a que estas situaciones no se produjeran.

YO creo que podría ser útil,para los alumnos para que aprendan a aceptarse cada uno cómo es,y a denunciar cuando algún alumno se sienta acosado,cosa que no es tan difícil que se produzca.

Inmaculada Martín Salazar

Anónimo dijo...

Si tuviera que definir la película en una palabra,eligiria extrema o exagerada.No sé hasta que punto creible y reflejo de alguna situación real. Quizas en eso está precisamente el interés didáctico: la posible proyección en un aula (de secundaria al menos)como elemento de reflexión, de provocación sobre el acoso, el maltrato, la hipocresia, la cobardia, la crueldad; en definitiva de la falta de amor en su entorno como estudiante y lo que es peor aun, en su própia familia.
El final me parece, lo más creible. Por patético que parezca, es la solución mas frecuente, la más utilizada en una sociedad llena de hipocresias,como es la Americana.
Aunque el tema es muy serio, el tono humorísto de la película, convierte a los personajes en seres esperpénticos, llegando a frivolizar sobre aspectos tan crueles como la violación, e incluyendo elementos tan dispares como el secuestro de la hermana pequeña.
En general me hizo pensar sobre la soledad de algunos ninos, en las causas verdaderas de esa soledad, las que quizas, en ocasiones,no llegamos a ver.
Yolanda Carrasco

Anónimo dijo...

En primer lugar decir que la película me ha gustado bastante. Es dura pero fácil de ver, porque el indudable tono irónico de crítica la hace muy divertida. No llega al nivel de acidez de Happiness, pero tiene momentos muy brillantes.
Es un buen retrato de mucho de los valores que nos horrorizan de los estadounidenses y que provocan que en muchas ocasiones, nos sintamos muy alejados de ellos.
Destacar la brillante actuación de la adolescente (debe ser así porque sino borda el papel, especialmente el lenguaje de los gestos y lo mejor de todo es como camina, insuperable), la cual tiene un parecido impresionante con el director, que por rasgos físicos bien podría ser su hermano.
La película está en la línea de Fucking Amal, de: ¡Qué difícil es ser adolescente!. Además como marca en nuestra sociedad el físico, porque si la protagonista fuera agraciada físicamente, no hubiéramos tenido guión. Por último la hermanita pequeña, que papel de niña repelente tan bien conseguido, por cierto la figura del padre está anulada en la familia. ¿Tendrá algo que ver eso con el desastre que son en casa?

HÉCTOR LÓPEZ RODRÍGUEZ

Carmen Loureiro dijo...

Hola a todos, espero que las vacaciones os hayan servido para recargar pilas.

En el cine, muchas veces se trata la infancia como una época feliz, que se añora. No es el punto de vista de Todd Solondz, ya que en esta según he leido se basa en experiencias autobiográficas poco gratas.
Solondz opta por exorcizar sus demonios interiores mediante la comedia, creo que sabe plantear situaciones de desprecio cercanas al absurdo e inyectarlas de humor negro dibujando a Dawn, su entorno y sus amores adolescentes con un impresentable amigo de su hermano y un chaval que se burlaba siempre de ella, pero que en realidad parece que la quiere.
Este director, guionista y productor plantea una crítica a una sociedad demasiado preocupada por la imagen, la fachada física de la gente.
Creo que quizá insista demasiado en el aspecto sexual de la relación amorosa, sobre todo verbalmente, pero tiene el acierto de no convertir a la protagonista en una víctima total, aunque resulta algo depresiva la visión que ofrece de las personas incapaces de amar desinteresadamente.
También me ha hecho pensar en la soledad y en cuantas veces podemos mirar para otro lado para no ver las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor, porque quizá tengamos que intervenir ¿o no?.

Anónimo dijo...

Bienvenidos a la casa de muñecas nos remite de nuevo, como ya lo hiciera Fucking Amäl, al mundo de la adolescencia. Dawn, la protagonista, es una chica que sufre acoso escolar e incomprensión y falta de afecto por parte de su familia y de los profesores. Existe, en mi opinión, en las razones de su rechazo una crítica a los valores de la sociedad americana: éxito social y belleza física, valores superficiales que conducen a una popularidad en su entorno con la que sueñan muchos adolescentes norteamericanos Dawn es poco agraciada y por tanto impopular, y su única tabla de salvación para evadirse del infierno de su vida será enamorarse de un guaperas que jamás se fijará en ella. Relacionado con esta crítica de valores la película analiza también la hipocresía de esa misma sociedad, el contraste entre apariencia y realidad (enlazando así con el contenido de Casa de muñecas de Ibsen) y que queda reflejada de forma simbólica en la primera y última escena: en la primera, la foto de una familia feliz, donde nadie puede imaginar el sufrimiento tras la amplia sonrisa de Dawn; en la última, un grupo de escolares, entre ellos la protagonista, cantan contentos una canción mientras realizan el viaje de sus “sueños”. La letra de la canción es simbólica y significativa: ellos son el futuro del Benjamín Franklin Junior School, ellos son el futuro de América.

Enriqueta Fallola Sánchez-Herrera

Luz dijo...

Algunas teorías psicológicas sostienen que ser el segundo hermano en una familia de tres es la posición más desfavorecida, pues desde que nace se ve obligado a ser competitivo: con el hermano mayor porque es el primogénito, con el pequeño porque para el resto del mundo es el más encantador y gracioso de los tres; y eso es lo que le sucede a nuestra protagonista en su familia, que pasa totalmente inadvertida para sus padres, además de verse eclipsada por su hermana pequeña. Su odio a todos deriva del odio que todos proyectan sobre ella; sus compañeros en el instituto (todos sabemos lo crueles que pueden llegar a ser los adolescentes y su tendencia a etiquetar al resto: el listo, el raro, el que huele mal...), la injusticia de los profesores que la castigan sin investigar su grado de culpabilidad, el poco caso que le prodigan sus progenitores; de ahí que reafirme su existencia en su negativa a tirar el Club de Gente Especial sobre el árbol en el aniversario de sus padres o que se vengue de su hermana, su intento por devolverla sana y salva fracasa y en ningún momento se valora su acción.
Dawn es el blanco del acoso de sus compañeros, que la eligen como víctima para escapar de sus propios complejos, ¡qué terrible puede llegar a ser a veces la adolescencia!
Por cierto, gracias por proyectar la película en versión original.


Luz Romero Rodríguez.

Cintia Galache dijo...

La película me ha gustado mucho,muy buena la interpretación de Heather Matarazzo,el tratamiento del tema muy acertado,sin el aspecto humorístico sería para estar llorando continuamente.Sin embargo no sería la película que elegiría para tratar los temas que nos ocupan:incomunicación,acoso escolar,exclusión social...
A pesar del tono humorístico,el drama que vive esta niña(11 años)se hace en algunos momentos opresivo y lo peor es que no se vislumbra esperanza.En Fucking Amal el panorama es distinto:los padres intentan ayudar,el final es más optimista.En ésta la niña es maltratada por su propia familia,unos padres estúpidos y desconsiderados,unos profesores incompetentes,el castigo de la redacción sobre la dignidad es patético, y para colmo el vaticinio sobre un futuro igual de frustante. Menos mal que el aviso que nos hizo el tutor sobre el cántico en el autobús nos preparó para el golpe final.
En resumen, excelente película para mayores,para los jóvenes la veo demasiado pesimista y yo prefiero propuestas más positivas.
Cintia Galache.

Anónimo dijo...

¡Qué horror!,personalmente no me ha parecido muy didáctica que se diga,me preguntaría,entonces...si no soy guapa,¿esto es lo que me espera?discriminación, insultos, incomprensión...un sin fín de insultos que te bajan la autoestima y para rematar llegas a casa y eres como un jarrón en el que se fijan en tí porque estás en el medio y que pongan donde te pongan nunca encajas,¡angustiosa!.Yo esperaba que conforme fuese pasando la película habría un cambio,las chicas se hacen amigas de ellas, los padres y profesores comienzan a darse cuenta del abuso que sufre y la apoyan...¡ah! y menos mal que por lo menos nos hemos librado de vivir una escena de violación.
Victoria Narciso Sández

Anónimo dijo...

Me ha gustado ver la peli, aun cuando algunas escenas resultan extremadamente degradantes. Además me sirvió de práctica del idioma,que viene muy bien.
Pues sí, la realidad es dura para una chica de estas características, y en la peli aún más. Hay quien piensa que esto ya no ocurre, pero yo creo que existirá siempre. Aunque no tanto porque una persona sea fea, sino por no saber darse valor, y mira que nuestra protagonista lo intenta, sin resultados, pues se exagera un poco la pasividad e indiferencia de los demás: los padres, profesores,etc. Nadie ayuda a Dawn, todo se queda igual, y lo hace hasta el final, en el que no hay un feliz desenlace.
Por último, no creo que pudiera proyectar la peli para los alumnos porque podrían tomar ideas equivocadas de algunas situaciones límite, pero sí que nos sirve para reflexionar. Quizás se pudieran sacar fragmentos para trabajar el acoso escolar.
Un saludo de Rosa Tamurejo.
Rosa Tamurejo.

Anónimo dijo...

Como otras películas de Todd Solondz, “Bienvenidos a la casa de muñecas” es una bofetada contundente contra toda visión simplista y pueril que podamos tener acerca de la naturaleza humana. La coherencia, la sensatez, la racionalidad y la lógica de los seres humanos desaparece cuando penetramos en el mundo de los sentimientos, mundo que para el magistral director estadounidense esta más cerca de la sordidez y la obscenidad que de la felicidad.
Creo que, para empezar, Solondz da muestras de su pericia dando un enfoque sobre el universo preadolescente distinto al habitual. Estamos acostumbrados a que las películas sobre chicos o chicas inadaptados incluyan padres marginados, drogas, alcohol, violencia, anorexia, embarazos no deseados, problemas de orientación sexual, etc., temas que impactan de inmediato en el espectador pero que son más bien los efectos y no las causas auténticas de la falta de integración. Solondz prescinde de todos esos artificios, de esos recursos baratos, y nos muestra a una chica sencilla, que ni bebe, ni toma drogas, ni duda acerca de su sexualidad, ni tiene a los padres divorciados, ni vomita por los retretes, ni se ha quedado embarazada…, y a pesar de todo, es profundamente desgraciada. Y es que Dawn tiene quizás el peor problema de todos, el que impide de cualquier manera ser feliz: sus padres no la quieren, o si la quieren no lo demuestran nunca. Ése es el desencadenante de todas sus desdichas, de todas las marginaciones de que es objeto, ésa es la causa de que sufra continuamente, de que su existencia esté teñida por la tristeza y la desesperación. Los alumnos, bien lo sabemos, no son crueles con cualquiera, lo son con los compañeros que ya están derrotados de antemano, con los que nada más verles se percibe perfectamente su debilidad, su carcoma interior. Dawn no es fea, no es horrible, pero ella se siente así y con eso basta para serlo y para transmitírselo a los demás. No es que se fea y desagradable y por eso nadie la quiera, sino que es al revés, nadie la quiere y eso la convierte en fea y despreciable.
Es en el hogar de Dawn donde hay que buscar el origen del drama de su existencia, y es un hogar que no tiene desperdicio. Bajo una fachada cutre de familia felicísima que ha conquistado el sueño americano (la foto familiar del principio es inquietante), encontramos una madre egoísta que manifiesta sin ambages su adoración por la hija menor y una indiferencia asombrosa hacia los sentimientos de Dawn; un padre que está ausente no físicamente, pero sí emocionalmente, como vemos en la escena de la tarta, en la que no interviene en ningún momento; una hermana pequeña que tiene más de víbora que de hada radiante; y un hermano mayor que trata de ocultar sus continuas frustraciones existenciales volcándose en los estudios.
En ese hogar es donde ha crecido Dawn y donde se ha forjado su carácter triste y malhumorado. Solondz se recrea en la expresión crispada de la niña, en una mueca de enfado y resentimiento que no abandona ni siquiera cuando sonríe llevada por sus ensoñaciones románticas. Su universo infantil, bañado en películas de Disney donde los finales felices son la norma, le permiten conservar la esperanza de que todo mejorará, pero la falta de cariño va lentamente haciendo mella en ella. Es esa falta de amor que siente la que le impedirá ver que Brandon la quiere y que la chica dura del instituto no la odia por ser fea sino porque le está quitando a Brandon. La violación prometida por el muchacho, y la sorprendente aquiescencia de ella, no son más que muestras de la terrible forma de entender el amor entre dos náufragos de los sentimientos.
Hay una escena casi al principio de la película que nos anuncia esa frustración perenne que acompañará a Dawn para siempre. El grupo musical del hermano está tratando de tocar el “Satisfaction” de los Rolling pero la canción suena a gato pisado, a “Dissatisfaction” porque cada instrumento toca en claves diferentes. A Solondz le gusta mucho jugar con el lenguaje y forma parte de su enrevesado sentido del humor ese intento fallido de Mark por sentirse “satisfecho” con la música de su grupo. También Dawn se sentirá como un instrumento disonante, como si estropeara esa maravillosa sinfonía que -le han hecho creer- es su familia.
Los juegos del lenguaje son continuos y suponemos que alguno nos perdemos por la dificultad del inglés. Solondz nos hará reír y avergonzarnos de nuestra risa cuando a Dawn se le revele que su club de la gente “especial” es un club de gente “retrasada”.
Y por cierto, cuando descubrimos que el hermano de Brandon padece un síndrome de Down, no podemos dejar de pensar en la semejanza gráfica y fonética entre “Down” y “Dawn”, con la curiosa ironía añadida de que el hermano de Brandon parece ser el personaje más feliz de todos cuantos aparecen en el filme.
El propio nombre de la protagonista no deja de resultar chocante: “Amanecer”, “Alba”, en español, un nombre cargado de optimismo y de la esperanza de que siempre cabe esperar un nuevo día, un nuevo amanecer en el que todo mejorará. Sin embargo, como en el mito griego de Pandora, parece que aquí la esperanza es vista como algo negativo que sólo sirve como instrumento de tortura.
El título de la película, inspirado en la canción que el grupo de Mark interpreta en el garaje de la casa, nos remite por un lado al abismo que hay entre el mundo infantil (la casa de muñecas) y el mundo adulto (la muñeca hinchable), y por otro lado tal vez a la soledad y a la fantasía como modo de soportar la soledad.
He visto que algunos comentarios critican la historia por exagerada e irreal. Creo que aunque el personaje de Dawn no representa evidentemente a la mayoría de los niños de esa edad, no es menos real como persona. Al comienzo de la película “Palíndromos”, Solondz retomará el personaje de Dawn, pero sólo para que asistamos consternados a su funeral, pues se ha suicidado poco después de cumplir los veinte años. Las personas que se suicidan no lo hacen por fastidiar a los fans de las películas de Disney, lo hacen porque no soportan la vida, y uno no soporta la vida porque sí. La pregunta “¿por qué se suicida alguien?”, es desagradable y solemos dedicarle un minuto y alguna frase tópica. Creo que Solondz se ha detenido más tiempo en reflexionar sobre esa pregunta y lo ha hecho sabiendo de lo que hablaba. Quizás si lo pensamos bien, las películas de Disney tienen mucho más de irreal y de aberrante que la película de Solondz, y sin embargo son las que utilizamos para educar a los niños actuales. Como propone una compañera, sería muy aleccionador comparar la película de Solondz con alguna película de esas en las que el protagonista supera todas las pruebas y al final es feliz. Yo, particularmente, me siento mucho más cercano a Dawn que a cualquiera de las heroínas de Disney. Y es que como Dawn y como Solondz, yo también llevaba gafas de culo de vaso en el colegio.
Diego Calleja

gloria s-cortés dijo...

La película me ha parecido exageradamente dura en el tratamiento del acoso, discriminación, maltrato y falta de afectividad que recibe la protagonista por parte de todo su entorno. No creo que en la realidad se pueda dar tanto desamor junto; que ni profesores, ni padres puedan no actuar, o incluso participar de ese desprecio que vive esta niña adolescente, que, a pesar de todo, intenta crearse sus propias ilusiones para ser feliz.
Por supuesto que el tema de la discriminación es un tema para ser tratado con l@s alumn@s porque es algo que vivimos continuamente... ¿ quién no ha vivido en su aula este problema?
Sin embargo creo que “Bienvenidos a la casa de las muñecas” es demasiado triste como para visionarla con preadolescentes de 6º de Primaria.

Gloria S-Cortés

Teresa Martín Fernández dijo...

Pelicula extrema en la que el director vuelca en la protagonista algunos de los "tormentos" por los que pueden pasar los adolescentes.
Nos empieza mostrando un primer plano de la niña, en la foto familiar,donde apreciamos su fealdad que ya nos encamina a sospechar que su vida no va a ser precisamente un camino de rosas.
En el comedor escolar se la vé sóla,de pie en un espacio amplio que nos muestra mucho más esa soledad.
En el colegio se siente incomprendida por sus profesores y atacada e insultada por sus compañeros.
En casa su hermana es la preferida, la graciosa, la guapa. Su padre es un hombre sin caracter que no la ayuda porque no sabe o no puede imponerse a una madre caprichosa y hasta cierto punto egoista y malvada.
Su despertar al amor es catastrofico, la quieren violar y cuando intenta agarrarse al amigo de su hermano no se ve correspondida.
Quiero y deseo pensar que todos estos tópicos no se den al mismo tiempo en nuestros jovenes que todos tengan algo (familia,colegio,amigos..) a los que poder asirse para tener en la vida un poco de normalidad.

Mercedes Ledesma dijo...

Narra la historia de una niña, de 11 años, estudiante de 7º, que vive un difícil tránsito de la infancia a la pubertad. Con complejo de fea, es marginada y rechazada por sus compañeros y compañeras de colegio, intentando salir adelante en busca de un amor ideal, puesto que no tiene afecto de su familia.Las personas que son poco agraciadas, tímidas y retraídas, son rechazadas, sin tener en cuenta sus valores menos aparentes.

Anónimo dijo...

Bienvenidos a la casa de muñecas... o a la corte de los milagros de la preadolescencia. ¡Vaya galería de niños! El título de la película juega ya desde el principio con la sordidez del tema y el tono cómico o incluso naïf que se utiliza para que el espectador observe a una niña de 11 años "encerrada" en un mundo hostil y cruel, pero que va a ser el marco en el que deje de ser una muñeca y se convierta en una persona herida.La película tiene desde luego un gran valor didáctico porque te lleva a la reflexión; te hace pensar sobre cuáles son las condiciones para que exista el acoso y cuestiona los valores que inculcamos, a veces sin querer, a nuestros hijos o niños.
El cuadro es triste; Dawn es una niña que está creciendo sin ser en absoluto considerada ni por sus padres ni hermanos, ni por sus profesores ni por los compañeros del colegio. No tiene ningún tipo de apoyo moral, le falta amor y cariño a raudales. No tiene una guía ni orientación, no recibe un consejo o una apreciación positiva ni nada de nada. En definitiva, nadie se ocupa realmente de ella y por tanto da muchos palos de ciego en su relación con el mundo. Mete la pata con frecuencia, no da de sí misma una buena imagen, y no me refiero sólo al hecho de no ser muy agraciada, y se convierte en un ser frágil,vulnerable y blanco fácil de bromas y acoso para que el resto de sus compañeros refuerce su autoestima en el fracaso de ella.
La película tiene un estética curiosa, pues parece rodada como en un vídeo familiar lo cual sugiere más esa imagen de "recuerdo de una infancia" y me gusta el contraste con la música para crear unos golpes de efecto sonoros a modo de capítulos en el desarrollo de la histora..
MªSoledad Fallola Sánchez-Herrera

Anónimo dijo...

Bienvenidos a la casa de muñecas... o a la corte de los milagros de la preadolescencia. ¡Vaya galería de niños! El título de la película juega ya desde el principio con la sordidez del tema y el tono cómico o incluso naïf que se utiliza para que el espectador observe a una niña de 11 años "encerrada" en un mundo hostil y cruel, pero que va a ser el marco en el que deje de ser una muñeca y se convierta en una persona herida.La película tiene desde luego un gran valor didáctico porque te lleva a la reflexión; te hace pensar sobre cuáles son las condiciones para que exista el acoso y cuestiona los valores que inculcamos, a veces sin querer, a nuestros hijos o niños.
El cuadro es triste; Dawn es una niña que está creciendo sin ser en absoluto considerada ni por sus padres ni hermanos, ni por sus profesores ni por los compañeros del colegio. No tiene ningún tipo de apoyo moral, le falta amor y cariño a raudales. No tiene una guía ni orientación, no recibe un consejo o una apreciación positiva ni nada de nada. En definitiva, nadie se ocupa realmente de ella y por tanto da muchos palos de ciego en su relación con el mundo. Mete la pata con frecuencia, no da de sí misma una buena imagen, y no me refiero sólo al hecho de no ser muy agraciada, y se convierte en un ser frágil,vulnerable y blanco fácil de bromas y acoso para que el resto de sus compañeros refuerce su autoestima en el fracaso de ella.
La película tiene un estética curiosa, pues parece rodada como en un vídeo familiar lo cual sugiere más esa imagen de "recuerdo de una infancia" y me gusta el contraste con la música para crear unos golpes de efecto sonoros a modo de capítulos en el desarrollo de la histora.

MªSoledad Fallola Sánchez-Herrera

Anónimo dijo...

La película, aunque dura, me ha gustado. No tiene porqué ser negativo proyectarla en el aula (teniendo en cuenta la etapa educativa, no me parece recomendada para los más jóvenes). Los alumnos de hoy en día están saturados de los roles de las típicas películas y series made in usa, (la chica guapa, animadora; el chico guapo, capitán del equipo de fútbol; el acosador, clase baja; la niña fea, marginada;...) por lo que ver ésta puede ser positivo, sobre todo para que ellos mismos hagan crítica, tanto de la película como de las similitudes que pueden encontrar en su entorno (salvando las diferencias, claro). El que no termine como el patito feo, que la niña se vuelva guapa y popular, me parece el desenlace lógico.

Película interesante aunque con un poso depresivo desde el principio hasta el final.

Victoria Cejudo García

Anónimo dijo...

De nuevo en la película, como constante del ciclo proyectado, se abordan distintos problemas que giran en torno al problema de la comunicación. Éste puede ser una cara más de los muchos que tienen los conflictos que surgen en toda relación social. En realidad la película no creo que tenga como tema principal el problema de la comunicación. Parto del profundo desencanto y pesimismo que rezuma Bienvenidos a la casa de muñecas. No creo que se limite a representar un mero desencuentro comunicativo, que parece que de alguna manera puede ser superado, sino que hay en juego algo más radical. Tal vez la película pretenda o quiera ser un análisis de lo que se viene a llamar la condición humana.
A través de la imagen que se da de todos sus personajes, sin excepción posible ni siquiera de la protagonista, parece esconderse una reflexión de lo que somos, trascendiendo ya la película, y que de alguna manera ninguno somos capaces de reconocer. Puede, como ha comentado Gloria, que estemos ante un esperpento, ante un espejo deformado de nosotros mismos. O puede que dicho espejo sea perfectamente plano y esté profundamente pulido siendo una copia fiel e ingrata de lo que somos.
Sea lo que fuere, pienso que podemos coincidir en el tono amargo de la película de la que nadie se salva, con la posible excepción del hermano con síndrome de Down (el personaje se limita a abrir una puerta sin más, pero puestos a ser consecuentes por qué no puede ser cruel como todos los demás). Toda la familia de Dawn, y ella misma, no parecen tener más guía para su vida que el interés particular rayano en un egoísmo absoluto, al igual que el resto de los personajes que circulan a lo largo de la trama: el director despreocupado, el vecino secuestrador, los compañeros de instituto con Lolita a la cabeza, el cantante guaperas… Dan igual las consecuencias todos están dispuestos a conseguir sus fines con los medios más dispares: ayudo en informática para que triunfe mi grupo; formo parte de la banda para aprobar; no informo a mi hermana del aviso materno para que castiguen a mi hermana (parece que la protagonista no fue capaz de prever el secuestro); me meto con el más débil en el instituto para ser popular. ..
La escena que parece plasmar todo esto de un modo más rotundo es la comida familiar en la que los hermanos de Dawn se reparten el botín en forma de postre tras el castigo de aquélla. No hay lugar para la solidaridad, no es posible ponerse en el lugar del otro, mucho menos si el otro es débil.
El secreto que nadie se atreve a proclamar se resume en que “es justo que el fuerte tenga más que el débil y el poderoso más que el que no lo es”. Por eso repugna en ocasiones la película: por hacer explícito el juego que en muchas ocasiones jugamos todos y somos incapaces de reconocer. Plantear este problema sería desde donde comenzaría la reflexión o trabajo de la película: con la lectura de fragmentos del Gorgias de Platón, en especial la batalla mantenida entre Gorgias (un pensamiento fundado en el egoísmo –seguido posteriormente por Nietzsche y Unamuno –pues poco podemos querer a los demás si no sabemos queremos a nosotros mismos) y Sócrates (una ética en la que el egoísmo es censurado y que continua, por ejemplo, con el cristianismo). Aunque habría que añadir que la mezquindad que mueven a los personajes poco tiene que ver con lo que, por lo menos, Nietzsche y Unamuno se traían entre manos.

Néstor Suárez Triguero

Anónimo dijo...

Por una parte me da un poco de pena la protagonista, es de lo más desgraciada, le pasa casi de todo lo malo, pero por otra parte noto como que no necesita que nadie la compadezca. Dentro de esa situación en la que vive, ella se defiende lo mejor que puede. Se enfrenta a sus acosadores, reta constantemente a su madre, no da su brazo a torcer con ningún castigo impuesto por su madre, no se viene abajo y sigue intentando hacer bien sus exámenes y ligarse a Steve, el cantante guapo y ligón de la peli.
Ella sobrelleva todo lo que le pasa pero tiene una carencia de afecto no sólo por parte de amigos sino en su propia familia. Constantemente nos hacen ver la diferencia entre Dawn y su hermana pequeña (empalagosa a más no poder, en mi opinión), monísima, graciosa,con su trajecito rosa y su tutú...y de la que sus padres están orgullosísimos, incluso Steve la sube en brazos y la acaricia; y Dawn... todo lo contrario.
Me ha gustado el tratamiento del tema. Hay mucha crítica diluida al sistema de vida americano. La interpretación de la protagonista es magnífica.
Un saludo
Antonia Pajuelo

Victoria Berrocal dijo...

Hay muchas peliculas de este tipo, llevar al extremo ciertas situaciones, pero en esta me he quedado un poco perpleja, porque a la pobre niña nadie le hacia caso, era ignorada totalmente, aunque con ese toque de humor que le ponian y la música, era como si ella lo viese todo normal. Por esto último si que me pareceria bien ponerselo a los niños, para indicar que esto no es normal, creo que ellos también dicen frases entre ellos que nos sorprenderian, pero que luego no hacen. Esta pelicula te tiene despierta hasta el último momento, cosa importante para los alumnos, esperando que ninguno de ellos se vea reflejado claro.

Antonio Vivar Muñoz dijo...

En esta película vemos la cara más cruel de la adolescencia, y lo peor, es que sí que existen adolescentes que viven todas (o al menos algunas) de esas situaciones tan extremas que hemos visto.
Creo que es interesante llamar la atención sobre cómo la protagonista proyecta a su entorno más débil algunas de las vejaciones que ella sufre.
También sería bueno que nos diésemos una vuelta por el patio a la hora del recreo para ver que alumnos y alumnas desplazados y solitarios los tenemos mucho más cerca de lo que creemos y no son sólo cosas de películas crueles como la que hemos visto.

Evelia Juez Gil dijo...

Hola a todos:
La película "Bienvenidos a la casa de muñecas", me pareció muy dura. Ya que la protagonista era continuamente humillada por todo el mundo que le rodeaba incluidos sus padres, lo cual lo hace todavía más trágico.
Desde el punto de vista didáctico, no me parece muy adecuada, ya que da una visión muy negativa de la adolescencia. Pues, aunque sea una etapa dura también tiene aspectos positivos que en esta peli no se refleja.
Un saludo. Evelia Juez Gil

Anónimo dijo...

SONIA BLANCO CORTÉS

Estar en el colegio no es nada atractivo especialmente para nuestra protagonista, a la que los niños del mismo le llaman " perrito caliente".
Odiada, insultada, nunca comprendida.Padece la incomprensión más absoluta tanto en el instituto como en su casa,donde se ve sometida a odiosas comparaciones con sus dos hermanos´los preferidos de sus padres.
Pienso que hay una crítica de fondo de una sociedad demasiado preocupada por la imagen y el aspecto físico de la gente. Es el patito feo.
La protagonista no es sólo víctima, también ella ataca cuando puede.









Sonia Blanco Cortés.

Anónimo dijo...

No sé chicos, tenéis tan estudidas las pelis, que parece imposible decir algo ocurrente o diferente que aporte algo, pero cómo lo único que vosotros, nuestros tutores, queréis es que opinemos pues nada, ahí va...

Aunque parezca un poco atrevido decirlo, en lo que es la crítica al sistema americanos, a sus ideales... me recuerda un poco a la película de la Pequeña Miss Sunshai (bueno como se ponga). Valeeeee la dureza no se puede comparar pero esta también hace una crítica ¿no?.

Estoy en consonancia con muchos compañeros en cuanto a la crueldad que muestra la peli, y el hecho de hacerla apta para la videoteca como peli a tratar en tutoria. No me veo capaz de tratarla ante unos crios de 15 años (como son los que tengo este año), de aguantar los comentarios de muchos, de las discusiones que se crearían en torno a ella....

A mí me ha gustado, pero hijos, elegid alguna donde nos riamos un poco, porque entre las vuestras y las que están en los cines ahora, no voy a ganr para pañuelos de papel.

Buena peli, quizás algunas escenas me atreva a tratarlas otro año, este desde luego NO.

MANUELA Domínguez Vinagre

Anónimo dijo...

No sé chicos, tenéis tan estudidas las pelis, que parece imposible decir algo ocurrente o diferente que aporte algo, pero cómo lo único que vosotros, nuestros tutores, queréis es que opinemos pues nada, ahí va...

Aunque parezca un poco atrevido decirlo, en lo que es la crítica al sistema americanos, a sus ideales... me recuerda un poco a la película de la Pequeña Miss Sunshai (bueno como se ponga). Valeeeee la dureza no se puede comparar pero esta también hace una crítica ¿no?.

Estoy en consonancia con muchos compañeros en cuanto a la crueldad que muestra la peli, y el hecho de hacerla apta para la videoteca como peli a tratar en tutoria. No me veo capaz de tratarla ante unos crios de 15 años (como son los que tengo este año), de aguantar los comentarios de muchos, de las discusiones que se crearían en torno a ella....

A mí me ha gustado, pero hijos, elegid alguna donde nos riamos un poco, porque entre las vuestras y las que están en los cines ahora, no voy a ganr para pañuelos de papel.

Buena peli, quizás algunas escenas me atreva a tratarlas otro año, este desde luego NO.

MANUELA Domínguez Vinagre

Anónimo dijo...

Ciertamente supera el surrealismo, la parodia más ácida y el cinismo más visceral, pero claro pensando que proviene de una sociedad cuyos valores empiezan con certámenes de belleza infantiles, seguido de adolescentes que entran en un instituto y disparan a medio centro, pues ciertamente me parece más que creible.
Aún así sobrevive estoicamente a un centro educativo que ignora lo evidente, a compañeros de clase que nunca serán sus amigos ya que no está dentro de los cánones de una sociedad inocua y la machacan por ello, y a una familia que ignora su existencia.
Creo que tampoco la recomendaria a ningún nivel....para dar ideas siempre les queda el telediario.

Celia López Moreno

Pedro Luis Menor dijo...

Me llamó poderosamente la atención la relación patológica existente entre Dawn y su hermana pequeña. Siendo esta última adorada por sus padres, caracterizándose por la apariencias y el engaño. Como disfuta de todos los privilegios y atención por parte de toda la familia y por los demás, siendo víctima del rechazo homeostático Dawn. Llegando a comprender la mentira que Dawn verbaliza sobre que sí le lanzó el mensaje a su hermana para que ésta supiera que sus padres no irían a recogerla. La idea latente de que Dawn quiere perder de vista a su hermana pequeña es en cierta medida comprensible . Incluso me hace reflexionar sobre la escena en dónde Dawn está punto de golpear cuando la pequeña se encuentra dormida. No llegamos a ciertos extremos violentos y de resultados catastróficos. Pero no sería descabellado que tras una historia de rechazo y "esclavitud" de la desatención, la propia chica y otros menores se sientan verdaderamente abandonados y desatentidos, buscando en ocasiones culpables entre los más cercanos que influyen negativamente en los mismos, obteniéndose resultados alarmantes e inexplicables.
Otros aspecto a destacar es como Dawn se deja avasallar por otro menor que le insulta y mantiene una relación de odio y rechazo con ella. La propia menor acepta al menos dicha relación "ya que él sí se preocupa de ella", aunque sea para mal.....ya que otros no la consideran. En ocasiones personas que son rechazadas, Dawn por su físico y rasgos, y el chico jpor desarrollar conductas delincuenciales y malos resultados académicos, en ocasines aquellos que viven el desplazamiento y el rechaz tienden a unirse, ya que viven experiencias similares.
Alumno: Pedro Luis Menor Galán

Sofía dijo...

Sé que ha pasado bastante tiempo desde que se proyectó la película, pero no me decidía a escribir el comentario. Y ahora que ha pasado tanto tiempo, ya lo habéis dicho todo vosotros.
Me gustó la primera vez que la vi en televisión y me gustó más llegar a la sesión y verla de nuevo sin recordar que ya la había visto. Me pareció muy acertada la banda sonora. Por supuesto, nunca jamás la usaría en el aula y ojalá nunca esté tan ciega como para actuar como lo hacen los profesores de esa pobre chica. Y nunca sea tan mala madre como la de la película. ¡Qué horror!

Anónimo dijo...

Bienvenido a la casa de muñecas:

Bienvenido a la casa de muñecas te invita a un pase por conductas y hechos sociales como homofobia, violación, pederastia o acoso, creando así una película que podría sobresalir en su estilo si no fuera por la manera superficial de abordar estos temas que merecen una profunda reflexión.
Me llama muchísimo la atención la manera de ser de la protagonista ya que ha pesar de ser considerada fea, distinta ser ignorada por sus padres... y sin embargo en ningún momento se siente alguien inferior. Muchas veces ignora a los que se meten con ella, otras veces toma ella misma el papel de “acosadora” (amigo, hermana...). Es un personaje un tanto extraño, en realidad todos son extraños.
Prefiero pensar que es simplemente una película que no tiene nada que ver con la realidad.


Purificación Pinto

Anónimo dijo...

Comedia negra y muy cínica sobre la pubertad, es, según se dice, un retrato autobiográfico del director, de aspecto desgarbado, desaliñado y muy poco agraciado (nos podemos imaginar entonces en qué sentido "cuela" su propia experiencia en la película). De una manera muy incisiva y cruel, muestra cómo una adolescente, completamente sola y carente de todo cariño ( incluso en su familia) es capaz de llegar a la humillación para ser aceptada: "Solo quiero ser popular", dice, y si su única posibilidad de recibir atención es aceptar una violación no dudará en hacerlo. La película es enormemente crítica con la sociedad norteamericana (aunque es cierto que cada vez hay menos diferencias entre ésta y la nuestra), sociedad patológicamente obsesionada con la imagen física, la popularidad y la uniformidad, que sesga todo destello de individualidad, diferencia o genialidad. Todas estas obsesiones propias de la sociedad a la que pertenece Dawn, la convierten en víctima, por no confundirse con la masa (es extraña por el físico y por el carácter) sino que también la convierten en verdugo: su inadaptación y su deseo de evitarla la convierten en cruel y despiadada con los que considera más débiles (como su hermana pequeña, aunque sólo en apariencia pues el cinismo del director va más allá de la superficie y nos la muestran como una niña que se sabe más querida y aceptada y no duda en herir intencionadamente a Dawn mostrándoselo)
Hay que destacar también la estética de la película: colores intensos que, además de dotar de irrealidad a lo que vemos, nos prepara una "trampa": el vivo y alegre colorido desvelará la negrura y suciedad de los individuos (ninguno es salvado)que pueblan ese mundo demasiado real, incapaces de toda entrega incondicional, absolutamente solos y vacios; puras fachadas, como muñecas vestidas con coloridos trajes para ocultar la oscuridad más negra y callada.


Celia Valdelomar

Anónimo dijo...

La película de nuevo aborda el tema de la adolescencia y pubertad, la protagonista,Down de once añoa, tiene que enfrentarse diariamente a todo lo que le rodea,que de ninguna manera es agradable. Down está inmersa en un ambiente hostil tanto en casa como en el colegio que son los dos contextos fundamentales para su vida a esta edad. Las situaciones que se presentan son extremas y exageradas desde mi punto de vista, nadie se preocupa por esta niña, nadie le da afecto ni cariño de ninguna clase, sólo recibe reproches, críticas, malas caras, vejaciones.Además el hecho de tener una hermana pequeña tan "graciosa" y tan "mona" no le ayuda nada, al contrario la hace sentir más desgraciada.Down aparece casi siempre con un semblante serio, triste, infeliz aunque a veces ella se intente defender de las situaciones " a su manera". Añadiría que me han divertido bastante las escenas de los ensayos musicales y el hecho de ver la peli en versión original.
Fdo: Mª Victoria Pérez

Anónimo dijo...

La película me parece irreal y un tanto desesperante.¿ Qué pena me da la niña !.¡Qué adolescencia tan desgraciada!.¿Cómo puede aguantar tanto la protagonista?.Le pasa lo peor que puede pasarle: ser ignorada por todos, incluso por su familia. Es maltratada psicológicamente.
Me parece un poco exagerada esta situación : ¿ es que no hay nadie que le haga justicia ?. ¿Dónde están los profesores? Increíble me parece que su madre la machaque.
En fin, que los adolescentes reaccionen ante estas situaciones y las denuncien. De eso se trata, y que haya pocos o mejor ningún caso como el de Dawn.


Maria Elena Rodríguez Pérez.
22 de Marzo.

Anónimo dijo...

La película me parece irreal y un tanto desesperante.¿ Qué pena me da la niña !.¡Qué adolescencia tan desgraciada!.¿Cómo puede aguantar tanto la protagonista?.Le pasa lo peor que puede pasarle: ser ignorada por todos, incluso por su familia. Es maltratada psicológicamente.
Me parece un poco exagerada esta situación : ¿ es que no hay nadie que le haga justicia ?. ¿Dónde están los profesores? Increíble me parece que su madre la machaque.
En fin, que los adolescentes reaccionen ante estas situaciones y las denuncien. De eso se trata, y que haya pocos o mejor ningún caso como el de Dawn.


Maria Elena Rodríguez Pérez.
22 de Marzo.

Anónimo dijo...

En mi opinión,en esta pelicula, lo más importante es constatar uno de los mensajes que parece trasladarreferente a los muchos mecanismos de exclusion: A las dificultades, de toda indole, que consustancialmente concurren en un adolescente, hay que añadirle las que aportan una persona,caso de Dawn que por su aspecto físico se convierte en el blanco de todo tipo de desconsideracion y falta de respeto.El ambiente de crueldad en el que Dawn se tiene que desenvolver refleja el poco grado de compresión y la gran intolerancia existente cuando se trata con personas que por prejuicios no están dispuesta a admitir al diferente.A partir de este supuesto la relación con el entorno se convierte en una sucesión de situaciones a cual denigrante...hasta el punto de acceder a un mandato de una violación.LLegado este punto la autoestima y la dignidad de la persona es algo inexistente.


JOSE MARIA MARQUEZ PANIAGUA

Anónimo dijo...

Por el tema que presenta esta película,tiene escenas fuertes,desde el punto de vista emocional.Son todas aquellas escenas que ejemplifican de forma muy clara actitudes de rechazo y exclusión,sin más fundamento o razón que las que,irracionalmente, provoca estereotipos o patrones que no se identifican con la mayoría y que a su vez están alejados de los patrones de belleza y éxito social preestablecidos.
La protagonista Dawn interpreta magníficamente el análisis anterior .Dawn,igualmente, representa un ejemplo de vitalidad,pues a pesar de tener que soportar un sin fin de situaciones injustas "se lanza" como todo adolescente en busca de conseguir su propia identidad y reconocimiento.
El dialogo y la comunicación, como en el resto de las películas visualizadas, constituye uno de los mejores aliados de Dawn.

ANA ANDALUZ CARMONA
15-mayo-2009

Anónimo dijo...

Pues si, no debía de faltar en este ciclo una película que se acercara a la diversidad, aunque solo lo haga desde el aspecto físico. Como docentes, esta película nos debe hacer reflexionar y estar alertas sobre todos esos casos de diversidad implícita que se dan en un aula y que pueden estar causando daños de los cuales no seamos conscientes.
Una película interesante para trabajar temas como autoestima, acoso escolar, participación de los padres…


Rafael L. Carballo López

Anónimo dijo...

No sé qué pensar.Situaciones llevadas al extremo y sin embargo, nadie parece enterarse de nada.La niña lleva gafas, y son los mayores los que no ven nada.Pintadas en la taquilla, frases como "mañana voy a violarte a tu casa", dureza en las palabras, mezcladas con ternura y curiosidad.La verdad, es que todo parece demencial, pero tampoco lo veo irreal.
¿Será verdad eso, de que el peor ciego es el que no quiere ver?. Sería interesante ponérsela a los alumnos para ver qué opinan ellos

Benilde Álvarez Córdoba.

Israel dijo...

Al tratar de escribir sobre Bienvenidos a la casa de muñecas en el marco de este ciclo de cine me parece procedente compararla con Fucking Amal. Ya que, si bien a primera vista la temática parece similar (la diferencia, la soledad y el aislamiento en un contexto hostil, la discriminación y el acoso...), ambos filmes presentan notables diferencias. No tanto porque uno sea más optimista que el otro, sino que más bien esta evolución de los acontecimientos resulta de puntos de partida notablemente diferentes.
En la película sueca, ya desde el mismo título, se incide en que el problema es externo a la protagonista (Agnes) y, aunque la promesa de un contexto diferente aparezca como algo muy lejano, deja una puerta abierta a la esperanza (aunque no siempre). Este personaje, además, se nos presenta como alguien interesante que a pesar de (o gracias a) su soledad presenta inquietudes y anhelos. Por no mencionar que, a pesar de sus defectos, su familia trata de apoyarla y de comprenderla.
Sin embargo, en la obra de Todd Solonz, Dawn se mueve en un contexto idílico (falsamente) en el que ella aparece como elemento discordante. No sólo porque todos los que la rodean lo piensen (incluidos sus propios padres) y además se lo digan, sino porque ella misma ha terminado por creerlo; sobre todo a partir del momento en que su concepto de gente especial cambia de sentido. Por tanto, para ella no hay posibilidad de escape ni de su propia individualidad ni del lobo con piel de cordero que es el mundo en el que vive. Además ella no destaca en nada ni parece desear nada más que formar parte de esa vida “de ensueño” que, por otra parte, detesta.
Por supuesto que Bienvenidos a la casa de muñecas es una película dura y sin concesiones; pero también una apuesta valiente y necesaria que puede aprovecharse educativamente (sí, creo que es una buena opción para proyectar en clase) y obligar a nuestros alumnos a mirarse y a mirar a la sociedad en la que viven. ¿Extrema y exagerada? Para la hermanita de Dawn, seguro.

Israel Alberto Cardador Castanedo

Anónimo dijo...

En esta película podemos ver un gran número de esas razones que algunos alumnos utilizan para explicar por qué acosan a un compañero. En la película esos rasgos parecen llevado a tal extremo que el personaje parece irreal, más bien parece una caricatura. Verla con los alumnos podría llevarles a frivolizar sobre un tema tan grave, pero sí que se pueden extraer fragmentos para analizar el papel de la familia, la relación entre lo socialmente aceptado y el autoconcepto, el paso de la niñez a la adolescencia, ...

Mercedes Vaca Romero

Anónimo dijo...

A pesar de que en la película se nos muestra una situación esperpéntica e irreal, muchos de los aspectos que en ella se analizan son cercanos a nuestros alumnos. Todos buscan acercarse a un ideal con unas características físicas en ocasiones poco saludables, quieren ser los más populares, algo que sólo se consigue si hay otros menos aceptados, ... Muchos fragmentos de la película son útiles para hacerles ver qué actitudes y comportamientos son inaceptables, por qué se producen y qué alternativas se podrían buscar.

Mª Belén Vaca Romero

carmen dijo...

La película narra la historia de transición entre infancia y adolescencia de una niña "poco agraciada" físicamente, su afán por probar experiencias propias de esta nueva etapa y las consecuencias a lo que esto da lugar.
Es una historia de soledad, la soledad de una niña incomprendida, aislada a causa de esta incomprensión. Incomprendida tanto en su casa (sus padres, conscientes de los problemas de la adolescencia, cierran cualquier puerta a la comunicación), como fuera de ella (no consigue integrarse en ninguno de los grupos del instituto).
Es una historia dura y cruel, con algunas notas de humor, un pequeño reflejo de la crudeza con la que la sociedad actual trata al "diferente".

Mercedes Gómez Almeida.

Prof Manuel Pimienta dijo...

Muestra de cine independiente, de bajo presupuesto, con similitudes evidentes con la celebrada “Pequeña Miss Sunshine”, vista el año pasado. El personaje de Dawn, la protagonista de “Bienvenidos a la casa de muñecas”, es bastante menos amable y simpático que el de la joven aspirante a miss, pero quizás más descarnadamente realista. Las relaciones establecidas entre los personajes adolescentes no son precisamente un ejemplo a seguir. También desasosegante es la situación de la protagonista, machacadaa tanto en el entorno familiar como en el escolar.
Otra película para valientes, que no sé si digerirían bien los alumnos de la ESO, pero que contiene un repertorio de temas interesantes para un debate cuidadoso con ellos.

Manuel Pimienta

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